Accès rapide :

La democracia no es (siempre) un largo río tranquilo

Jean-Michel Marlaud - Kaboul, Afghanistan - 29 avril 2014

Partager

Partager

Toutes les versions de cet article : [English] [Español] [français]

Apenas dos semanas después de las elecciones municipales francesas, el pueblo afgano tenía una doble cita con las urnas el 5 de abril : las elecciones locales, como en Francia, y la primera vuelta de las elecciones presidenciales.

A nosotros, franceses, que tenemos derecho de voto desde hace mucho tiempo, y podemos ejercerlo en buenas condiciones de seguridad y organización, nos parece que las elecciones son un modo de expresión natural.

El primer cambio democrático del país desde su independencia

En Afganistán, la democracia sigue siendo una conquista diaria. Hay que remontar a 1901 para encontrar un cambio de jefe de Estado que no sea fruto de un asesinato o un golpe de Estado. Y el pueblo no tuvo nada que decir : el rey murió de muerte natural, en su cama, es cierto, pero su sucesor fue el príncipe heredero. Total, si todo va bien, en 2014 se producirá el primer cambio democrático en la historia del país desde su independencia, a mediados del siglo XVIII.

Por tanto, para las embajadas presentes en Kabul es un acontecimiento esencial, máxime cuando los talibanes han publicado varios comunicados amenazantes, y una serie de atentados las semanas anteriores al escrutinio, contra instituciones electorales o contra los extranjeros, han demostrado que están dispuestos a poner en práctica las amenazas. Por otra parte, las elecciones presidenciales de 2009 estuvieron marcadas por numerosos fraudes.

La primera vuelta tuvo lugar el 5 de abril, como estaba previsto, y las amenazas no lograron impedir que los electores acudieran muy numerosos, incluidas las mujeres, dejando así patente su empeño de ser dueños de su destino. De ello queda un caleidoscopio de imágenes.

Imágenes de una larga preparación

La imagen más tenaz no es la más impresionante, pero sí muestra la actividad que nos llevó más tiempo los últimos meses : preparar las elecciones para que todo saliera bien. Estamos en el edificio de las Naciones Unidas, conocido (quizá por ironía) como « Palace 7 », reunidos en torno a una mesa infinita salpicada de tazas de té verde, indispensable cuando se quiere hacer algo en Afganistán, amparados por un cuadro que representa el minarete de Djam. ¿Querrá recordarnos esa pintura el antiguo esplendor de Afganistán con la dinastía de los Guríes, sus fundadores ? ¿O simboliza, por el contrario, lo efímero de los imperios, ya que no queda rastro de la antigua capital ?

Los responsables de la organización de las elecciones nos explican las disposiciones que se han adoptado, ya que todos los países se han puesto de acuerdo para participar en la financiación a través de las Naciones Unidas. Hablamos de los programas informáticos que servirán para identificar los fraudes, y también de los cientos de asnos que transportarán las urnas hasta los pueblos más recónditos, o de los miles de mujeres que se encargarán de controlar a las electoras. Permitir que las mujeres ejerzan el derecho de voto en este país significa que saldrán a la calle con el burka, ese amplio velo con rejilla para los ojos que complica el control… ¡y es impensable que un hombre levante el velo !

Femmes en tchadri | Photo : Ambassade de France

Otras imágenes evocan contactos con los candidatos y sus estados mayores. Evidentemente no hemos esperado la víspera de las elecciones para esas conversaciones

Mi recuerdo más intenso data del otoño pasado cuando, sentados en la casa familiar de los Masud, en el verde valle de Panjshir, hablábamos de la futura cita electoral con los hermanos del ilustre comandante. Fuera, las hojas amarillentas de los árboles contrastaban perfectamente con el azul profundo del cielo y las cimas blanqueadas por las primeras nieves.

Otro recuerdo, más reciente, en el domicilio del embajador de la Unión Europea : encuentro con uno de los candidatos, un hombre muy alto, cuya prestancia se afirmaba con su inmenso turbante verde y una larga barba blanca… Un encuentro precedido de discusiones preparatorias animadas para saber hasta qué punto estábamos dispuestos a hacerle preguntas directas sobre su controvertido pasado.

Vallée du Pandjchir | Photo : Ambassade de France

Poner una piedra en el edificio de la democracia

Vote | Photo : Ambassade de FrancePero el recuerdo más fuerte es, por supuesto, el propio 5 de abril. Durante la semana anterior al escrutinio, nos reuníamos cada tarde, cuando el muecín llama a los fieles a la oración. Se trataba sobre todo de evaluar las condiciones de seguridad, con dos preocupaciones difíciles de combinar : queríamos salir, ir a los colegios electorales, para demostrar nuestro apoyo a los electores, y también para comprender bien el dispositivo utilizado y subrayar nuestra vigilancia frente a posibles fraudes. Pero se excluía totalmente que pusiéramos a nadie en peligro. Al final pudimos salir, nos repartimos entre los colegios electorales, la comisión electoral y las oficinas de la Unión Europea, donde se había instalado una célula común para recabar y compartir el máximo de información.

Bureau de vote | Photo : Ambassade de FranceTodos tenemos imágenes inolvidables de esa jornada. La mía es esa pequeña mezquita, está lloviendo, hay botes llenos de tinta indeleble donde cada elector moja el dedo, papeletas llenas de símbolos para que los iletrados, que son muchos, puedan reconocer a los candidatos, cabinas electorales de cartón, que tan bien simbolizan lo frágil de esta democracia. Y, sobre todo, esas mujeres responsables del colegio electoral, felices al explicar lo que hacen, tan humildes y orgullosas a la vez por esa jornada.

Era sólo la primera vuelta y es demasiado pronto para decir que ha sido un éxito. Pero mientras que en nuestros países, donde el derecho de voto es algo asentado, la tasa de abstención es cada vez mayor, los hombres y las mujeres de Afganistán están dispuestos a enfrentarse a las amenazas de un atentado y hacer la cola durante horas bajo la lluvia para poner su piedra en el edificio de la democracia.

Partager

Partager

375 vues


Publier un commentaire

modération a priori

Ce forum est modéré a priori : votre contribution n’apparaîtra qu’après avoir été validée par un administrateur du site.

Qui êtes-vous ?
Votre message


MENTIONS LÉGALES & INFOS PRATIQUES

Tous droits réservés - Ministère des Affaires étrangères et du Développement international - 2017